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Puerta sur de la fortaleza de Gormaz

Puerta sur de la fortaleza de Gormaz (Soria)

Las tierras sorianas del Alto Duero fueron durante todo el siglo X el escenario de la pugna entre cristianos y musulmanes por el control territorial de la denominada Marca Media, a la sazón, la frontera entre el Califato de Córdoba y el naciente y pujante reino de León. Éste desde su constitución apostó decididamente por su expansión hacia el sur, que tuvo como consecuencia el enfrentamiento con el poder musulmán. Las hostilidades se reprodujeron durante todo el siglo y supusieron desde mediados de éste la decadencia del reino leonés y el auge de Al-Andalus. Así, la décima centuria estuvo jalonada por toda una serie de ofensivas y contraofensivas por los dos bandos que no concluyó hasta la definitiva conquista cristiana bastante tiempo después, ya bien entrado el siglo XI.

La primera conquista cristiana de Osma y San Esteban de Gormaz tuvo lugar en 912 por el rey García I de León (911-914). Seguidamente continuó la tarea repobladora y en 914 venció a los musulmanes en el castillo de Arnedo. En 917 tiene lugar el intento de reconquista musulmana de San Esteban de Gormaz por el general del emirato independiente cordobés Ahmad ibn Abi ‘Abda, pero éste fue derrotado por Ordoño II de León (914-924) y Sancho Garcés I de Navarra (905-926). El general Ahmad murió en el combate y su cabeza fue colgada junto con la de un jabalí en las murallas de la fortaleza. Un año después, en 918, el aún emir y posterior califa an-Nasir li-din Allah (912-929) (el futuro ‘Abd al-Rahman III), venció a los leoneses en el lugar denominado Mitonia según la Crónica Najerense (en la Tierra de Campos, cerca de la frontera del Duero).

En 920, ocho años después de la primera ocupación cristiana, se produjo la primera conquista musulmana de Osma y San Esteban de Gormaz por an-Nasir, que se apoderó de Calahorra y se encaminó a Pamplona, a donde se dirigió rápidamente Sancho Garcés I desde el castillo de Arnedo para unir sus huestes con las del rey de León. Leoneses y navarros se enfrentaron con los musulmanes en Valdejunquera, al suroeste de Pamplona el 26 de julio de 920, sufriendo una estrepitosa derrota. Aun así, en 921 ó 922, Ordoño II hizo una incursión por tierras de Atienza y, en 923, él y Sancho Garcés I emprendieron la reconquista de La Rioja, ganando Nájera el primero para su aliado y casándose con Sancha, hija de éste.

La segunda conquista cristiana de Osma y San Esteban de Gormaz se llevó a cabo en 933 por el rey Ramiro II de León (931-951), unos trece años después de la toma de estos dos enclaves por los musulmanes. Ante esta contraofensiva, el califa de Córdoba, ‘Abd al-Rahman III (929-961), reaccionó arrasando Burgos y el monasterio de San Pedro de Cardeña.

En 937 se formó una coalición contra el califa por Ramiro II, García Sánchez I de Navarra (926-970) y los tuyubíes de Zaragoza. Tras reducir ‘Abd al-Rahman III al rebelde tuyubí y someter al rey de Navarra, planeó en 939 acabar con el rey de León (“Campaña del Gran Poder” o de la “Omnipotencia”). Sin embargo, el califa fue completamente derrotado el 6 de agosto de 939 en Simancas por Ramiro II y el conde de Castilla, Fernán González (920-970). Tras esta victoria, se repobló Salamanca por los leoneses y Sepúlveda por los castellanos. Posteriormente, el conde castellano se declaró en rebeldía respecto al rey de León, que hizo que éste firmara un tratado de paz con ‘Abd al-Rahman III.

En 951, a la muerte de Ramiro II, se desencadenó la I Guerra Civil en León por la disputa del trono entre los hijos de éste, Ordoño III de León (951-956) y su hermanastro Sancho, ayudado por el rey García Sánchez I de Navarra y Fernán González. Ordoño III salió triunfante de este litigio y obtuvo el sometimiento del conde castellano, su suegro, pues estaba casado con Urraca, hija de éste.

Estos acontecimientos debilitaron al reino leonés y fueron aprovechados por los musulmanes, quienes al mando de Galib Abu Temman al-Nasir (?-981) hostigaron las fortalezas de Castilla que fueron defendidas por Fernán González, quien derrotó a los musulmanes cerca de San Esteban de Gormaz en 954 ó 955. En este momento se produjo una reorganización musulmana. Galib por orden del califa al-Haqen II (961-976) reedificó y reforzó la fortaleza de Gormaz entre 956 y 966, destruida por los cristianos años antes.

Tras Ordoño III, accedió al trono su hermanastro Sancho I de León (956-958 y 960-966), quien se negó a suscribir el tratado firmado por su padre y ‘Abd al-Rahman III, por lo que fue atacado por los ejércitos califales en 957. En 958 tuvo lugar la II Guerra Civil en León entre Sancho I y Ordoño IV el Malo o el Jorobado (958-960), que determinó que Fernán González y los magnates leoneses destronaran a Sancho I y pusieran en el trono a su rival. No obstante, Sancho I lo recobró gracias a los musulmanes, comprometiéndose ante el califa a ratificar el tratado firmado por su padre y a entregar diez fortalezas de la frontera del Duero.

La segunda conquista musulmana de San Esteban de Gormaz y Osma se llevó a cabo entre 963 y 966 por al-Haqen II con motivo del incumplimiento por parte de Sancho I del pacto que tenía con el califa una vez que recuperó el trono leonés.

En 975, Ramiro III de León (966-984), hijo de Sancho I, junto con el rey de Navarra, Sancho Garcés II Abarca (970-994), y el conde de Castilla, García Fernández (970-995), fracasó en el sitio de Gormaz ante Galib. No obstante, entre 978 y 981 consiguió apoderarse de la fortaleza, más en este último año, durante el califato de Hixam II (976-1009), se produjo la reacción musulmana. Así, Ramiro III perdió Zamora ante Almanzor (ca. 939-1002), quien recuperó Gormaz en 983.

A partir de estas fechas se agudiza la decadencia leonesa, el rey de León, Bermudo II el Gotoso (984-999), pagó tributo a Córdoba anualmente a cambio de Zamora y la ayuda contra los nobles leoneses, teniendo que aceptar la presencia de tropas islámicas en el interior del reino. La expulsión de éstas ca. 986 desencadenó las campañas de Almanzor. Éste en 987 conquistó y destruyó Coimbra; en 988 atacó León; mientras Bermudo II se refugiaba en Zamora, la capital fue asaltada, saqueada e incendiada tras una resistencia de cuatro días en la que murió el conde defensor Gonzalo González; en 988 atacó y destruyó Zamora, por lo que el rey leonés tuvo que huir a Galicia; en ese mismo año destruyó los monasterios leoneses de Sahagún y Eslonza; en 996 conquistó Astorga y en 997 atacó y destruyó Santiago de Compostela.

Definitiva conquista cristiana. Hasta mediados del siglo XI se mantuvo el dominio musulmán en torno a la frontera del Duero, pues aunque en 1011 Osma, Gormaz y San Esteban de Gormaz fueron entregadas por el caudillo bereber y posterior califa Suleymán al-Mustain al conde de Castilla, Sancho García (995-1017), en virtud de un pacto por el que éste le ayudó en sus disputas por el califato cordobés, lo cierto es que la zona sólo dejó de ser definitivamente musulmana a partir de 1059, cuando el rey de Castilla y León, Fernando I (1032-1065) conquistó Gormaz y otras posesiones islámicas. Finalmente, el Alto Duero comenzó a ser repoblado en 1088 por el rey de Castilla y León, Alfonso VI (1072-1109), tras la toma de Toledo en 1085.

Los territorios del Alto Duero en la provincia de Soria están jalonados por un rosario de fortificaciones musulmanas de época emiral y califal (siglos IX-X). Numerosas atalayas y torreones se pueden contemplar aún en Osma, Rello, Caltojar, Bordecorex, Noviercas, Masegoso…, pero la construcción más impresionante, tanto por sus dimensiones como por su ubicación, es sin lugar a dudas la fortaleza de Gormaz, uno de los más notables bastiones islámicos de Occidente que fue declarada Monumento Nacional en 1931.

Fortaleza de Gormaz

Fortaleza de Gormaz (Soria)

La mayor parte del conjunto data de época califal, aunque la primera fortificación se erigió en época emiral, en siglo IX, sobre los cimientos de un castillo anterior. Como se ha dicho anteriormente, a mediados del siglo X fue ampliada y consolidada por Galib para reforzar la defensa de la frontera del Alto Duero. Tiene una planta alargada con una disposición este-oeste a lo largo de 446 metros y un perímetro de 1200 metros. Está dividida en dos secciones; la parte occidental, que es la más antigua, se levanta sobre un espolón que domina el río Duero y encierra una gran terraza para el acantonamiento de las tropas y una alberca; la parte oriental, más reciente, es de carácter residencial e incluye el alcázar, la torre del homenaje y un aljibe. La fortificación cuenta con veintiocho torres y en el muro meridional se encuentra el acceso al recinto, que se estructura mediante una gran portada de arco de herradura califal bajo alfiz. En el muro septentrional se sitúa una poterna también de arco de herradura califal.

 

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