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La mayoría de los templos del fuego que aún se pueden contemplar en Irán, fueron identificados y “descubiertos” a lo largo del siglo XX. El pionero en el estudio de este tipo de monumentos fue el arqueólogo británico de origen austrohúngaro Sir Marc Aurel Stein (1862-1943), que aunque su labor principal se desarrolló en Asia Central, también realizó algunas exploraciones en Irán durante los años treinta.

Aurel Stein (1909)

Sir Aurel Stein (1909)

En 1928 el arqueólogo y arquitecto francés André Godard (1881-1965) se trasladó a Persia tras sus exploraciones realizadas en Afganistán. Allí, Reza Shah le concedió el cargo de director del Servicio Arqueológico de Irán, función que desempeñó prácticamente hasta 1960, llegando a ser también director del Museo Nacional de Irán. Su labor se centró sobre todo en la conservación y la restauración de los monumentos de Irán, aunque también acometió importantes estudios de investigación sobre la arquitectura antigua persa. Una de sus principales aportaciones fue el estudio de la técnica constructiva de bóvedas y cúpulas. En su obra titulada L’art de l’Iran, aparecida a principios de los años sesenta, expone detalladamente sus conclusiones sobre la construcción de las cúpulas de los templos del fuego sasánidas, tomando como referencia el chahar taq de Neyasar, cercano a la ciudad de Kashan.

Será el arqueólogo e iranólogo belga Louis Vanden Berghe (1923-1993) quien más datos aportará al conocimiento de los templos del fuego. Sus trabajos de investigación llevados a cabo en Irán meridional y occidental entre 1965 y 1979 son una valiosísima contribución para la identificación y localización de numerosos monumentos. Cruciales fueron las prospecciones llevadas a cabo en los inviernos de 1959-1960 y 1960-1961 en las provincias de Fars y Kermán, campañas durante las cuales se realizaron importantes descubrimientos de monumentos hasta el momento desconocidos para la arqueología. Con el patrocinio de la Fondation Universitaire de Belgique y el apoyo prestado por el Servicio Arqueológico de Irán se realizaron una serie de cartas arqueológicas que recogieron la localización y la denominación de bastantes templos del fuego diseminados por el sur de Irán. Estos trabajos de investigación y otros efectuados posteriormente se publicaron en 1961 y 1965 en la prestigiosa revista Iranica Antiqua editada por E.J. Brill en Leiden y codirigida por el historiador francés de origen judío ucraniano Roman Ghirshman (1895-1979) y el propio Vanden Berghe; además, este último sacó a la luz en 1966 una obra monográfica de arqueología del Irán antiguo, titulada Archéologie de l’Iran ancien, que recopilaba todos los resultados obtenidos hasta la fecha.

Posteriormente el arqueólogo alemán Klaus Schippmann (1924-2010) publicó la obra de síntesis más exhaustiva que se había escrito sobre los templos del fuego, apareció en 1971 en Berlín bajo el título de Die iranischen Feuerheiligtümer. En este prolijo y minucioso trabajo se pasa revista a todos los templos del fuego de época aqueménida, parta y sasánida hallados y documentados en Irán hasta el momento.

Unos años más tarde de la aparición de esta obra, Vanden Berghe publicó en 1977 en Iranica Antiqua los resultados de sus exploraciones en el Luristán, llevadas a cabo a principios de los años setenta; con esta nueva aportación complementó el extenso compendio elaborado por Schippmann. Al año siguiente, en 1978, el arqueólogo francés Rémy Boucharlat presentó en la Universidad de París I su tesis doctoral intitulada Le sud-ouest de l’Iran à l’époque sassanide en la cual ofrece una síntesis de los diversos estudios que se publicaron sobre los templos del fuego.

Poco tiempo después de la Revolución Islámica de 1979, Vaden Berghe publicó en 1984 en la citada revista Iranica Antiqua el inventario actualizado para aquellos años de los templos del fuego de época sasánida existentes en Irán. Según los datos proporcionados por este estudio se conocen alrededor de medio centenar de monumentos distribuidos irregularmente por todo el país. Su distribución varía de una región a otra, la mayor concentración se da en la provincia de Fars, donde se localizan casi la mitad de los monumentos registrados. Las provincias de Kermán, Luristán e Iraq-i Adjami cuentan con media docena de templos cada una, en tanto que en otras provincias apenas se localizan más de uno o dos ejemplares. Su estado de conservación también es muy variable; así, mientras algunos se encuentran completos o conservan gran parte de su estructura, otros sólo muestran unos pocos vestigios.

Mapa templos del fuego1

Mapa de los monumentos del fuego sasánidas en Irán

Por último, tras el paréntesis del proceso revolucionario y de la guerra irano-iraquí de 1980-1988, los arqueólogos iraníes han descubierto nuevos monumentos que se han sumado a esta relación y han incrementado el número de templos del fuego sasánidas identificados en Irán.

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